El Concejo que viene y el que vendrá


Cerraron las listas para renovar el Concejo Municipal y sin dudas el entramado mostró varias sorpresas. El socialismo dejó de lado la alianza con radicales puros y privilegió a otros sectores, y esto traerá consecuencias en la gobernabilidad que se viene por delante antes que asuman los ediles que serán electos en octubre. Sin dudas la ruptura profundizará las diferencias con sectores que hasta ahora eran incondicionales.

Los Radicales Progresistas, que postulaban a Sebastián Chale para ocupar una banca por un período más, y soñaban con el tercer lugar en la nómina, fueron convidados de piedra a la hora del armado y tuvieron que plasmar una lista "de emergencia", para poder competir, ante la irrupción de Lichu Zeno en el lugar pretendido. Es de esperar que junto a María Eugenia Schmuck, Chale se muestre reacio a seguir acompañando como venía haciendo hasta ahora.

Martín Rosúa, el radical que ingresó compitiendo por dentro del Frente Progresista en la elección anterior, sabía de antemano que no será incluido en la lista. Por eso decidió desempolvar la vieja Lista 3 del radicalismo y competirá con team propio buscando su reelección. No estará solo, otras dos listas radicales se presentaron sobre el cierre de listas.

La presidenta del Concejo, Daniela León, también tuvo que tejer estrategias para poder ser candidata en esta elección. Sin lugar en el Frente Progresista, armó un nuevo frente electoral con el Frente Renovador y un sector del Gen; y estará encabezando una lista apoyada por el diputado Alejandro Grandinetti.

Estos cuatro votos, <Schmuck, Chale, Rosúa y León> eran aliados incondicionales del socialismo a la hora de votar, y habrá que ver en adelante como continúan. Esto sin dudas pone en aprietos al socialismo, que sólo cuenta ahora con tres ediles propios (Ghirardi, Estévez e Irizar), y los aliados Poy y Comi. Demasiado poco para un cuerpo con 28 integrantes.

Un párrafo aparte merece otro radical, Jorge Boasso, que dejará el cuerpo legislativo local tras 24 años. Se convertirá en el concejal que más tiempo permaneció en una banca, e intentará ser diputado nacional. No las tendrá fácil, Cambiemos confirmó su lista oficial, lo dejó afuera, trató de convencerlo de no jugar y aceptar un cargo nacional, pero él desistió el convite. Es complicado intentar ingresar en un espacio que no te reconoce como propio, y te manda a pelear contra los molinos de viento. Supo ser aliado del socialismo en alguna etapa, pero en el último tiempo se mantuvo alejado y crítico del partido de la rosa.

La diáspora de votos podría influir negativamente en la gobernabilidad de Fein en lo que resta de sus mandato. Con las cuentas condicionadas por el alto endeudamiento interno, la negativa del PRO a acompañar otro pedido crediticio, las cuentas en rojo perduraran. El fracaso de diciembre y el del último mes, fueron dos mazazos a las intenciones del socialismo de contar con fondos frescos para este año electoral, donde siempre rinde mostrar obras nuevas.

El socialismo decidió apostar a hacer una gran elección, a colocar la mayor cantidad de ediles propios, que llegarán de la mano de Pablo Javkin, que buscará seguramente la poltrona mayor del Palacio Vasallo para catapultarse a la intendencia en 2019. Si hace una buena elección claro y logra imponerse, algo que por el momento es sólo una hipótesis probable, que no condice con las primeras encuestas lanzadas tendrá algunas chances.

Puertas adentro, y aunque les cueste admitirlo, los socialistas saben que su crédito electoral está llegando a su fin, la sociedad de Rosario busca nuevas alternativas, y el descrédito de sus últimas gestiones en temas claves como seguridad y control, podrían traducirse en marcada merma electoral.

Por eso Javkin, no se les hubiera ocurrido ni en la peor de sus pesadillas ceder voluntariamente el primer puesto de la lista de no ser de esa forma, sintieron el desgaste de tantos años de gobierno y apuestan a que un aliado pueda ayudarlos a conservar aunque sea algo del poder que tuvieron.

Los rivales esperan agazapados, fragmentados es cierto, pero con poder de fuego para arrimar. El peronismo, el PRO y Ciudad Futura pondrán en aprietos al socialismo en esta elección. Nadie se atrevería a darlos por perdidos, pero si se sabe que están mucho más preocupados que en ocasiones anteriores.

El peronismo tendrá un tandem de peso, Toniolli y Sukerman son dos candidatos firmes a encabezar las intenciones de llegar a comandar los destinos de la ciudad. Ciudad Futura no pone en juego bancas, cualquiera que obtenga sumará, y Monteverde no oculta sus intenciones de sentarse frente al Palacio de los Leones. En el PRO, Ana Martínez y López Molina se frotan las manos.

El socialismo no se dará por vencido, retrocede para avanzar, no habría que descartar que Cappiello, Leone o figuras de mayor relevancia pudieran jugar la cruzada del 2019. Algo es seguro, el Concejo Municipal se convertirá como hace mucho tiempo no sucede en la caja de resonancia para el próximo intendente.







      



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