Todos son culpables del saqueo a los jubilados


De no ocurrir nada extraño, en Argentina todo puede suceder, el próximo lunes el Congreso de la Nación sancionará la ley que ya viene del Senado y tiene media sanción. En ella se modifica la fórmula mediante la cual se calculan los incrementos, pasan a ser trimestrales en lugar de semestrales, pero se actualizan por inflación y ya no por ingresos estatales. La CGT anunció presurosa un paro, superada por las organizaciones sociales que le marcaron la cancha, pero lo suspendió al instante, una vez fracasada la sesión.

Hasta amenazó con parar nuevamente si el Gobierno los sacaba por DNU (Decreto de Necesidad y Urgencia), que el propio Gobierno reconoció tener redactado y con la firma de todos los ministros, a la espera de la rúbrica presidencial, pero retrocedió al unísono cuando el primer mandatario se abstuvo de semejante despropósito amenazado por su aliada Elisa Carrió, que en apenas unos caracteres de Twitter, archivó el deseo presidencial.

Ahora, el Gobierno decidió ir nuevamente al Congreso, con apoyos de gobernadores, y el bloque justicialista, que a cambio de un bono por única vez, en el mejor de los casos por setecientos pesos, impondrán un tremendo ajuste a la clase pasiva, con un costo fiscal de unos cincuenta mil millones de pesos y gastarán unos cuatro mil en el bono compensatorio, una ganga, negocio redondo.

Ante semejante atropello, la cúpula sindical aún no decidió que actitud tomar, duda, especula y trata de no oponerse. Los popes sindicales temen demasiado a los carpetazos del Gobierno, a la posible quita de fondos para las obras sociales y quieren mantener buenas relaciones con el Gobierno. Sólo proclamó un paro efímero, superado por la movilización popular, pero lo levantó ni bien pudo.

Al igual que Daniel Scioli, el ex candidato presidencial derrotado por Mauricio Macri, que no concurrió al Congreso a votar el viernes, porque estaba "algo agobiado" según les dijo a sus pares que le reclamaron enfáticamente su presencia. "No estoy para la guerra", les dijo, "lo mío es la paz", casi un posición zen. Tras un aluvión de denuncias en su contra, varios allanamientos y denuncias en la Justicia, lograron quebrantar la voluntad del ex motonauta, que temeroso, prefirió guardarse para esquivarle a Comodoro Py y Ezeiza.

Cabe destacar que a pesar de contar con buen número de legisladores, tras su victoria en octubre, Cambiemos por si mismo no cuenta con la mayoría en ambas cámaras y llega a sancionar la polémica normativa apoyada por resabios del Partido Justicialista, que facilitaron la media sanción en Senadores y brindarán los pocos votos que faltaban en Diputados. Es decir, en pocas palabras, los dos principales partidos de la Argentina, sumados al sindicalismo provocarán un duro golpe a los viejos, que nadie podrá evitar, ni siquiera los encendidos discursos que se esperan en la cámara baja, de los pocos que se opondrán.

Los abuelos serán otra vez el pato de la boda, pagarán con su sacrificio el desmanejo de la economía, el despilfarro de la clase política, la especulación financiera, las rebajas de impuestos a grupos económicos poderosos, otra vez, como en el 2001, se saqueará la bolsa del ANSES para cubrir baches, esperemos que no se repita la historia, aquella vez fue sólo el principio, después fueron por los ahorros de la clase media, los depósitos, el corralito, y terminaron yéndose en helicóptero...


Fernando Paulo Viglierchio
Director periodístico
RosariNoticias





   

Entrada más reciente Entrada antigua
.: Otro camino a la información :.

diputados

Ojo SF