Rosario debe prohibir a la brevedad el uso de vapeadores en espacios públicos

El producto es altamente nocivo para la salud
Recientes investigaciones científicas revelaron que los vapeadores, o cigarrillos electrónicos son altamente nocivos contra la salud de sus consumidores <activos y pasivos>, sin embargo, en Rosario, sigue estando permitida su utilización en espacios públicos, dado que la ordenanza vigente, no contemplaba este tipo de artefacto que no existía al momento de su sanción.

Está científicamente comprobado que  nivel de concentración del metal en esos sistemas es similar a los de cigarrillos convencionales. Según la Organización Mundial de la Salud, los niños de corta edad son especialmente vulnerables a la exposición al plomo, que afecta el desarrollo del cerebro y del sistema nervioso. También provoca daños duraderos en adultos, como mayor riesgo de hipertensión arterial y lesiones renales.

Además de nicotina, estos sistemas contienen otras sustancias nocivas para la salud. Aunque recién ahora se están estudiando e identificando, porque hace poco tiempo que están en el mercado”. Los especialistas alertan tanto sobre los riesgos potenciales para el consumidor directo como para quienes podrían denominarse “vapeadores” pasivos.

La revista científica “Environmental Science & Technology” mostró que emiten al menos diez sustancias potencialmente peligrosas para la salud humana, incluyendo posibles carcinógenos como glicidol y óxido de propileno.

En Rosario es muy común estar disfrutando junto a familiares o amigos de una agradable velada en bares o restaurantes y que al lado se nos instale un vapeador, emitiendo densas columnas de humo, en apariencia inocuo para nuestra salud, que aunque así lo fuera, no deja de ser molesto, porque además de oler peor que la mayoría de los productos tabáquicos, su densidad es altamente superior.

Desde la ANMAT insistieron en que la decisión más saludable es no fumar ni exponer a otros a los daños que genera el cigarrillo y recomendaron que antes de iniciar cualquier tratamiento se averigüe previamente si el producto que le indicaron está autorizado por el organismo.

El concejal demoprogresista Aldo Poy presentó el año pasado un proyecto en el legislativo local para prohibir su comercialización y uso, pero pecó de ambicioso. También el tabaco es maligno para nuestro organismo y su venta no está prohibida. Sin embargo, una cosa no quita la otra y los ediles sí debieron haber avanzado sobre su prohibición en lugares públicos.





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