Propuesta de igualdad de género en clubes de la ciudad


Mujeres que pueden asociarse a algunos clubes sólo si son esposa, hija o nieta de un varón socio. Y aún así, no tienen permitido ser socias plenas: o sea, votar o que las voten para conducir los destinos de esa institución. Esto sucede ahora, en pleno Siglo XXI (y con los avances culturales que venimos viviendo) en tres reconocidos clubes de nuestra ciudad: Jockey Club Rosario, Yacht Club Rosario y Club Rosarino de Pelota.

Mujeres que por su sola condición de género no pueden participar en las mismas condiciones que los hombres. Que no pueden votar! Ni ser votadas! En algunos casos, la discriminación a la mujer llega al punto de no tener permitido el ingreso de ellas a algunas de sus sedes.

Esto último generó, por ejemplo, que dos clubes de Capital Federal no sean tenidos en cuenta como sede para los Juegos Olímpicos de la Juventud que este año tendrán lugar en Buenos Aires.

Y en todos los casos, la restricción a las mujeres a ser socias plenas violan la normativa del Nuevo Código Civil. En medio de todo eso, hay algunas (pocas) experiencias alentadoras.

El caso del Club CUBA (de Buenos Aires) es una de ellas. Ahí su Comisión Directiva viene alentando un proceso de reforma del estatuto para adaptarlo a los tiempos que corren y erradicar la discriminación, para que las mujeres puedan votar y ser votadas, en igualdad de condiciones con los hombres.

Algo que a esta altura parece obvio, pero que todavía persiste en algunas instituciones con este nivel de profundidad. Y no parece casualidad que las instituciones menos permeables y más resistentes a los avances de la época sean pertenecientes a los sectores más acomodados de nuestra sociedad, instituciones aristocráticas donde prevalecen pretendidos "valores y tradiciones" que son casi arcaicos y de un profundo contenido discriminatorio.

“Porque entendimos hace tiempo que es inadmisible que las mujeres no puedan participar de la vida comunitaria, social y política de sus instituciones, y que esto es en sí mismo un claro acto de discriminación, es que hoy ingresamos en el Concejo Municipal un proyecto para que el Estado asuma la necesidad de corregir la situación que viven estos clubes de Rosario, que aún siguen estimulando en sus estatutos (y en sus prácticas mismas de funcionamiento) estas formas discriminatorias y expulsivas para la mujer” planteó Caren Tepp, concejala de Ciudad Futura y autora del proyecto.

"Estar discutiendo en pleno Siglo XXI si la mujer puede o no puede votar, elegir a quien conduzca los destinos de una institución de la que forma parte o que ella misma sea quien la conduzca, es retroceder un siglo en las discusiones en las que venimos avanzando como sociedad. El Estado no se puede mantener ajeno a esto, por eso elaboramos el proyecto y esperamos que se apruebe lo más rápido posible", abundó Tepp.

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