El niño de 12 años asesinado por la espalda en Tucumán no manipuló ningún arma de fuego

El 8 de marzo, Facundo Ferreira, de 12 años, fue asesinado de un tiro en la nuca luego de que dos agentes de la policía de Tucumán lo persiguieran. Según la versión oficial su muerte fue el resultado de un supuesto fuego cruzado. Sin embargo, una nueva pericia destruyó los dichos de los uniformados, ya que el pequeño no disparó ningún arma.

Facundo había avisado a su familia que iba a salir con un amigo a ver picadas de moto al Parque 9 de julio. La próxima noticia que tuvieron de él, fue cuando llamaron a su abuela para decirle que había tenido un accidente.

Sin embargo, al instante se supo que no había sido un hecho vial lo que había ocasionado la muerte del joven de 12 años, sino que había recibido un disparo en la nuca.

A medida que avanzaron los días, las diferentes medidas de pruebas comenzaron a poner en jaque la versión oficial de que se había tratado de un fuego cruzado, ya que se conoció que uno de los dos policías sospechados de haberle disparado a Facundo había consumido marihuana y cocaína el día del asesinato ocurrido en la avenida Avellaneda y pasaje Río de Janeiro.

Según afirmaron los efectivos Nicolás González Montes de Oca y Mauro Gabriel Díaz Cáceres, cuando se cruzaron con ellos, el pequeño y su amigo se dieron a la fuga. En la persecución, los adolescentes habrían empezado a dispararles y ellos respondieron a la agresión.

La primera medida encargada por la fiscal del caso, una prueba de parafina, dio positiva, aunque especialistas advirtieron que ese tipo de análisis pueden dar falsos positivos si se tiene contacto con nafta u otros elementos químicos. Es por eso que enviaron el material a Salta para que se realice un "barrido electrónico" para detectar rastros de "fulminante".

Sin embargo, la muestra fue insuficiente y la remitieron hacia la provincia de Chaco donde, finalmente, dio negativa. Es más, tampoco encontraron rastros de ADN de la víctima en el arma que se secuestró en el lugar.

Ahora, la Justicia deberá citar a los uniformados a declarar nuevamente. Vale recordar que Francisco Picón, el jefe de la Policía de Tucumán, justificó el accionar de los efectivos y afirmó: "Actuaron conforme a los lineamientos.

Los policías se defendieron procurando salvar sus vidas. Primero intentaron detenerlo con balas de goma y al continuar la agresión hicieron uso de su arma reglamentaria". Al tiempo que destacó: "En el fragor de una refriega no se le pregunta al agresor cuántos años tiene. Es lo que no se entiende. Es la adrenalina del momento. No se le ve la edad a las dos de la madrugada".

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