Taxitas de Barcelona mantienen la huelga para que limiten las licencias a Uber y Cabify


Los taxistas de Barcelona aprobaron ayer mantener la huelga y el colapso del centro de Barcelona y su área metropolitana hasta que el Ministerio de Fomento acepte sus reivindicaciones. En esencia, su objetivo es que se apruebe con urgencia un decreto ley que permita limitar el número de licencias VTC, cimiento de las plataformas como Uber o Cabify.

El Ayuntamiento de Barcelona también pide que se respete esa limitación, la cual el equipo de Ada Colau ha intentado aplicar sin éxito por un veto del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC). La asamblea celebrada este sábado llega después de la primera noche de acampada improvisada por parte de los taxistas en el centro de Barcelona.

La Gran Vía de la capital catalana ha dormido con decenas de vehículos bloqueando el paso, excepto por sus laterales. Una escena que se mantiene imperturbable después de que el colectivo, sin recuento posible y por puro asentimiento a gritos, han acordado mantener la protesta.

De nuevo ha sido Tito Álvarez -fundador del colectivo Élite, principal promotor de las protestas- el que se ha erigido en portavoz del colectivo y quien ha advertido: "De aquí no nos movemos hasta que se apruebe el decreto".

Además, ha hecho un llamamiento al resto de taxistas de toda España a secundar la huelga. Al cabo de menos de una hora, los taxistas madrileños han recogido el mensaje y han anunciado que también se declaran en huelga indefinida y que el viernes ya tuvo efecto con el colapso de Barajas.

Álvarez ha asegurado durante su arenga que mantiene contactos abiertos con el Área Metropolitana de Barcelona (AMB), ente regulador del taxi; el Ministerio de Fomento y con diputados como Rafa Mayoral (Podemos) a quien sitúan como interlocutor para solventar la situación.

La raíz del conflicto se halla en la decisión del TSJC, el jueves por tarde, de vetar la normativa que el AMB aprobó para limitar las licencias VTC a 1 cada 30 títulos de taxi. El bloqueo de la medida auspiciada por Colau fue el que disparó la crisis actual, la cual tiene pocos visos de solucionarse en breve.

La Generalitat también sigue de cerca la crisis después de que los consellers de Presidència e Interior, Elsa Artadi y Miquel Buch, respectivamente, hayan anulado su viaje a Waterloo (Bélgica) para reunirse con Carles Puigdemont. No es el caso del conseller de Territori, Damià Calvet, cuya cartera tiene competencias sobre movilidad. Según fuentes de su Departamento, Calvet se encuentra de viaje personal en el extranjero, aunque ha delegado sus funciones a miembros de su equipo que "mantienen reuniones continuas con el sector del taxi".

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