Aerolíneas Argentinas amenaza a gremios aeronáuticos para que acepten flexibilización laboral


Desde la cúpula de Aerolíneas Argentinas le pidieron a los gremios que acepten medidas más flexibles o se verán obligados a cerrar rutas internacionales por no tener aeronaves para afrentar el viaje. El nuevo presidente de la empresa impuso un periodo de 60 días para que los gremios aeronáuticos acepten o no incorporar ciertas cláusulas de flexibilización. La discusión central con los sindicatos ronda alrededor del tema de la incapacidad monetaria de renovar la flota de aviones.

“Una empresa que crece necesita nuevos aviones, una que no crece no los necesita”, remarcaron altas fuentes de la empresa y agregaron que “si los gremios no quieren hacer los cambios que son necesarios para ser más competitivos, nosotros no podemos invertir en nuevas máquinas. Son ellos quienes deben decidir qué tipo de compañía quieren”.

En esta línea señalaron que si para el 2019 no se incorporan dos nuevos aviones, no se podrán cubrir todas las rutas internacionales”. Aerolíneas Argentinas está transitando por una mala situación económica. A raíz de un mal cálculo de los precios internacionales del petróleo se vio obligada, el año pasado, a pedirle al Congreso U$S 90 millones a modo de subsidio. Sin embargo el déficit de este año de la compañía ya supera los U$S130 millones.

Ante tal situación es que se vieron obligados a implementar medidas de ahorro y comenzó un proceso de liquidación de activos en desuso como por ejemplo los seis pisos que poseía en la torre Bouchard y el predio de dos hectáreas que tiene en Ezeiza y será adquirido por el Banco Ciudad. Aun así, desde la empresa se jactan de haber conservado a sus 12.200 empleados.

“Sin rajar gente, pero sí dejar de derrochar”, dicen desde la empresa y parece ser el lema actual de la aerolínea. Para llevar a cabo esto es que dispusieron una serie de puntos a reconsiderar por parte de los gremios: desde Aerolíneas Argentinas esperan poder bajar la cantidad de días de la estadía de hotel en Roma y Nueva York, eliminar los dos asientos reservados para los pilotos en clase Business cuando ya cuentan con un camarote propio, permitir a los empleados de la petrolera controlar la conexión de la manguera a la hora de llenar el tanque de un avión y no un mecánico de la empresa. 

Los altos cargos de la compañía celebraron una reunión con los gremios para plantearles sus exigencias. En ella estuvieron presentes representantes de los pilotos, mecánicos, personal de tierra, jerárquicos y Aeronavegantes. Hasta el momento no emitieron ninguna respuesta respecto de la flexibilización esperada. Austral se encuentra transitando por una situación similar, en 90 días debe decidir si se renueva su flota Embraer en un intento por mejorar y modernizar sus aviones para competir con los nuevos operadores del mercado.

Entrada más reciente Entrada antigua
.: Otro camino a la información :.

diputados

Ojo SF