¿Nació el Frente Progresista Renovador?


Ayer se mantuvo la reunión entre dirigentes socialistas y Sergio Massa, líder del Frente Renovador en la sede del Cemupro en Buenos Aires. Si bien también estaban Alfonsín y Stolbizer, siempre allegados al partido de la rosa, es la primera vez que el socialismo gobernante en la provincia se acerca a un sector "filo peronista".

Los anti M y anti K arrancaron flojos de discurso, señalaron que los unían "algunas coincidencias" que los distanciaban por igual de Cambiemos y el kirchnerismo, aunque negaron después que la reunión haya tenido fines electorales, como dijo Bonfatti, resulta difícil imaginar de que habrán conversado que no sea del 2019 y sus implicancias políticas y sociales.

Massa está decidido a no juntarse con CFK, y lo repite a rajatabla, no tiene problema con aliarse con nadie que esté en contra de Cambiemos, pero pone como límite el kirchnerismo. Eso le costó la salida de Solá y Moyano ayer. Hace pocas semanas se juntó para otra foto con Schiaretti, Urtubey y Pichetto, pero también en Tucumán con la CGT y Manzur. También Lifschitz tuvo foto con el gobernador salteño y el tigrense tuvo su tiempo de "romance" son Stolbizer, luego se distanciaron, pero ayer volvieron a acercarse, dejando en claro que la avenida del medio es cada vez más ancha.

El socialismo viene de un desencanto amoroso. Nunca formalizó apoyo incondicional al Gobierno, pero en el principio de la nueva gestión confió en que al menos serían tratados de diferente forma. Firmó el Pacto Fiscal el año pasado, con la esperanza que el Gobierno Nacional saldara la deuda histórica por coparticipación y confiado que subirían sus acciones en obras, pero nada de eso sucedió.

Los recibieron sí en la Casa Rosada, pero no pasó de eso y de promesas de propuestas que nunca se concretaron en los papeles. Cansados ya de esperar, decidieron romper lanzas con el poder central, que además les quitó este año el Fondo Sojero y el subsidio al Transporte, que ahora al parecer tendrá alguna posible compensación que aún no está del todo clara.

En el día en que el Gobierno publicó el cronograma electoral del año próximo, el socialismo salió de gira a buscar nuevos aliados, mientras Macri pisaba suelo rosarino y no era recibido por ningún funcionario del Gobierno provincial ni municipal, ni siquiera de tercer rango.

“No estábamos avisados de la presentación de hoy, fue una cosa medio extraña. Hizo un discurso donde había uno, dos o tres funcionarios. Tomamos conocimiento del acto casi en el momento que se estaba dando la inauguración”, afirmó Leone, secretario de Gobierno de la Municipalidad.

La relación entre el socialismo y el Gobierno se rompió para siempre, ya no hacen falta más gestos. Incluso José Corral, intendente santafesino y precandidato por el espacio Cambiemos era el primero de la fila de los pocos funcionarios que pudieron presenciar la llegada del primer mandatario nacional en Rosario. Diputados provinciales y concejales del PRO fueron otros de los testigos del fugaz paso de Macri por Rosario.

Apenas un grupo de periodistas pudo acercarse al presidente, que sólo se prestó a una pregunta, no le gustó y se fue. Aprovechó los trece minutos en que grababan el spot publicitario para pegarle a Moyano y al Sindicato de Camioneros, ex aliado y actual enemigo, que se acercó a CFK y la Iglesia, nuevo eje aglutinante de opositores en defensa de "Paz, Pan y Trabajo", cómo decía la consigna de la misa en Lujan, de la que todavía se discute si era con anuencia del papa Francisco o no, como si algo cambiara.

Desde aquel 2015 en que Binner desistió de participar de la elección presidencial y propuso a Stolbizer, el socialismo se declinó la política nacional. Es más, no tiene un legislador en el Congreso, sólo el ex ministro Contigiani ingresó por el espacio del Frente Progresista, pero prontamente tomó distancia, y se empezó a juntar con compañeros peronistas. El debate sobre aborto fue el quiebre, pero el alejamiento venía desde el mismo momento en que se oficializó su candidatura.

Ahora decidieron volver a jugar, desencantados de los K y de los M, decidieron diferenciarse y quizás ser partenaire de alguna opción que confronte con ambos espacios. Habrá que ver hasta donde llega la aventura, si se llegara a un eventual balotaje, donde el socialismo fue prescindente la vez anterior. Acusaron al kirchnerismo de haberlos discriminado, y ahora al macrismo de incumplir los compromisos asumidos. Casi como una persona despechada, el socialismo salió a buscar nuevos horizontes y por lo visto, su su margen es bien amplio.

Fernando Viglierchio

(Especial para RosariNoticias) 

 


    

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