Nuevos edificios deberán contar con medidores de agua en cada departamento


La medida abarca a las nuevas construcciones de propiedad horizontal que comiencen a levantarse tras la aprobación de la modificación de la ordenanza. La iniciativa del edil Horacio Ghirardi tiene dos ejes: el pago de servicio según consumo -ahora, donde no hay medidor es por superficie- y racionalizar y hacer más sustentable un recurso escaso, como es el agua potable.

Todo nuevo edificio de propiedad horizontal que se construya en el ejido urbano de la ciudad de Rosario deberá contar con la instalación técnica pertinente para colocar medidores de agua potable en cada departamento, local u oficina.

Así lo dispone el proyecto presentado por el concejal Horacio Ghirardi, con el objetivo de acompañar la tendencia de que se facture según consumo y no -como viene sucediendo hasta ahora en un gran porcentaje de los inmuebles- por superficie.

La iniciativa del edil socialista tuvo en cuenta que las ciudades que van incorporando el suministro de agua a través de una red de conductos (agua corriente), incluyen un medidor para cada inmueble o unidad habitacional a fin de, por un lado, “abonar efectivamente el consumo individual y, por otro, racionalizar y hacer más sustentable el consumo de un recurso escaso, como es el agua dulce”.

En Rosario también se inició un proceso de ir incorporando medidores de agua para cada inmueble a fin de ir reemplazando al sistema de facturación denominado “por consumo asignado” que está directamente relacionado con la superficie de cada propiedad.

En particular, la empresa Aguas Santafesinas (Assa) estableció un plan a mediano plazo para incorporar medidores a todos los inmuebles de la ciudad. Según registros de la empresa Aguas Santafesinas SA, Rosario cuenta actualmente con 59 mil medidores de agua, lo que representa un 27 por ciento de cobertura sobre los inmuebles técnicamente medibles y está en un programa de instalar 14.000 nuevos este año y elevar la cobertura al 34 por ciento de los inmuebles.

Este incluye a viviendas residenciales (la mayoría) y un porcentaje para comercios, industrias, locales, bares, restaurantes y galpones. “Lo importante a nivel de consumo es equilibrar esa relación asimétrica que existe ahora que a iguales superficies un gran consumidor de agua paga los mismo que alguien con bajo o nulo consumo”, indicó Ghirardi.

Consideró que también debe ponderarse un recurso escaso como el agua dulce y en ese sentido indicó, basado en datos de la empresa prestaría del servicio, que en zonas donde la medición de consumo de agua está extendida, “demuestra que hay una reducción de entre un 30 y 50 por ciento menos de agua que la media de Rosario”.

Indicó que el proyecto modifica el reglamento de edificación para el caso de los edificios de propiedad horizontal y, en ese sentido consideró que “no hace más que adecuarse a lo que viene sucediendo”. La empresa Aguas, tanto por reclamos individuales o corporativos, estableció un plan a mediante plazo para que todas las propiedades de Rosario y de las ciudades santafesinas donde opera el servicio, y que sean técnicamente medibles, cuenten con medidor de agua para pagar según su consumo.

Asimismo, recordó que a partir de las distintas audiencias públicas realizadas en la provincia con motivo de modificaciones tarifarias, por ejemplo, el Ente Regulador de Servicios Sanitarios (Enress) encomendó a la empresa Aguas brindar a cada usuario la posibilidad de pagar según su consumo.

“Eso significa equidad a través de la incorporación del medidor”, insistió Ghirardi. Sobre el resto de los edificios de propiedad horizontal ya construidos, Ghirardi recordó que en esos se paga según superficie, aunque los consorcios tienen la posibilidad de hacer convenios con Assa para incorporar el medidor de agua en forma comunitaria, y luego prorratear el pago del servicio entre todos los consorcistas.

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