Tras treinta años, la ciudad tendrá un intendente no socialista


El 10 de diciembre de 1989, Héctor "El Tigre" Cavallero inició un largo camino socialista al frente del Palacio de Los Leones, que perduró hasta hoy, en que Pablo Javkin, un radical de origen y actualmente en Creo sucederá a Mónica Fein. En el medio pasaron dos administraciones de El Tigre, otras de Hermes Binner, las de Miguel Lifschitz y finalmente Mónica Fein.

Si bien Cavallero después se iba a escindir del Partido Socialista, formando el Partido del Progreso Social, mucho más cercano al peronismo, fue el primero de los socialistas en asumir el frente de la Municipalidad de Rosario. Formado en el movimiento universitario, Cavallero inició su carrera en la política local como concejal en 1985, tras haber sido derrotado por "Tati" Vernet en 1983 en su candidatura a gobernador.

Ya en el Concejo Municipal fue partícipe y principal protagonista de la comisión investigadora del caso Fibraca, una empresa constructora con numerosos vínculos con la Municipalidad que había incurrido en cohecho con concejales peronistas.

Usandizaga había prometido que si Carlos Menem ganaba la presidencia de la nación renunciaría a su cargo y así lo hizo, y el socialismo apareció por entonces como tercera opción, munido de  una imagen de progresismo y pulcritud que sostuvo durante treinta años, al punto que se retiran de la administración sin casos que los involucren en cuestiones oscuras ni causas con la Justicia.

Rosario se transformó bajo las administraciones socialistas, dejó de estar de espaladas al río, sus calles y avenidas reflejaron la pujanza de la ciudad puerto que eliminó precisamente ese nodo productivo de su zona central y lo trasladó a la estratégica zona sur, desde donde salen las riquezas agrícolas del país hacia el mundo.

Tuvo la impronta constructiva de la reactivación económica posterior al 2001, con grandes edificios y construcciones y el desarrollo de Puerto Norte, el Plan Hábitad y el Plan Abre. Hoy Fein se retira del gobierno enviando al Concejo un mega proyecto privado para la construcción de dos torres de 36 pisos en los terrenos de la ex Yerbatera Martin. 

Amplió derechos, e hizo de la salud pública su principal bandera. Bajo gobiernos socialistas, la ciudad de Rosario llegó a afectar el 25% de su presupuesto anual a la salud, atendiendo incluso gente de otras localidades de la provincia y fuer de ella, sin recibir nada a cambio. Recién en la gestión de Miguel Lifschitz y ya gobernando el PS la bota santafesina se consiguió que el Estado provincial retorne prestaciones de alta complejidad.

Aquella noche, en el viejo local de San Martín y 9 de julio, donde banderas rojas recibieron a un Tigre triunfante, que se dirigió a la militancia desde uno de los balcones, los por entonces jóvenes socialistas no imaginaban el largo camino que les quedaba por recorrer. Valió la pena, dejaron para siempre su sello en la ciudad. Uno de sus nombres de batalla fue Honestidad, Trabajo y Eficiencia (HTyE), y eso, podría resumir en apenas tres palabras su mandato al frente de Rosario.

Pruritos y chicanas mediante, parte de la política que siempre busca aquello que no se tiene, el socialismo deja la intendencia hoy por la puerta grande, la gente buscaba una renovación, y la alternancia en el ejercicio del poder es uno de los pilares de la democracia. Al Partido Socialista salud!, Rosario se los agradece.

Fernando Paulo Viglierchio

(Especial para RosariNoticias)




Entrada más reciente Entrada antigua
.: Otro camino a la información :.

diputados

Coronavirus