No es milagro, es salud, obra pública y planificación


Desde el diario Perfil, esta semana, el periodista Roderick Mac Lean realiza un pormenorizado análisis de cuales son los motivos por los cuales nuestra ciudad tiene una perfomance apropiada frente a la pandemia de coronovirus que azota el mundo y destaca sobre todo, los innegables logros de gestiones socialistas en materia de salud.  https://www.perfil.com/noticias/opinion/roderick-mac-lean-pandemia-rosario-no-es-un-milagro.phtml

Más allá de la supuesta intencionalidad política de la nota, que dice muchas verdades y omite otras, nadie pone en duda que el socialismo hizo una buena gestión en la materia y que por ejemplo, el colega no mencionó, que cerca del 50% del personal municipal pertenece al área Salud, algo más de cinco mil personas.

La buena labor llevada adelante por el secretario del área, Leonardo Caruana, que por ejemplo dispuso un estricto protocolo para geriátricos donde no sólo se educó a su personal en el trato y cuidado epidemiológico de personas ancianas y su protección, sino que además se les proveyó de elementos de bioseguridad. Se tomó nota a tiempo del colapso de los establecimientos para personas mayores en la Capital Federal, su alta tasa de contagio y sobre todo, de su implacable letalidad, por ser el principal grupo de riesgo.

Otro de los factores no abordados por el columnista de Perfil y que a nuestro criterio tiene un papel preponderante es que las villas de emergencia de Rosario en nada se parecen a las de CABA. Gracias la Programa Rosario Hábitat, la urbanización de varios sectores de ciudad, con fondos internacionales, se mejoró muchísimo la infraestructura de los sectores más humildes. Se construyeron baños donde habían letrinas, se les hizo a la mayoría una habitación más, se pavimentaron las calles internas, se colocaron cloacas y agua corriente, entre otras mejoras. Se trata de otro logro socialista, que tuvo como primera ejecutora a la hoy funcionaria nacional y ex candidata a la gobernación santafesina, María Eugenia Bielsa, Marisa Garzia y Gerardo Barro entre sus principales actores.

La Salud de Rosario es buena, nadie podría negarlo, sin embargo no en toda su dimensión. Un turno para tratar patologías menores en un efector público podría llegar a demorar cerca de un mes o más y concurrir a un dispensario de barrio después de las 18 es casi estéril. Una ambulancia del SIES, que tiene además coordinación provincial, demora cerca de media hora promedio, demasiado tiempo para algunos pacientes que fallecen en la vía pública o su domicilio sin llegar a recibir atención médica. En todo lo que respecta a la alta complejidad, la salud de Rosario responde de manera impecable, con asistencia, medicamentos elaborados por laboratorios públicos propios, celeridad y eficiencia. En áreas de maternidad, salud sexual y reproductiva, aborto legal, seguro y gratuito, Rosario es un ejemplo nacional a seguir.

Salvo en los primeros catorce días de aislamiento social, preventivo y obligatorio, en los cuales se cumplieron a rajatabla los mecanismos establecidos por el Gobierno nacional, Rosario tuvo conducta dispar con el tema de las salidas innecesarias. Hoy circula por la ciudad en un día hábil casi un 70% de la población, y podría decirse sin temor a equivocarnos que la falta de transporte desde hace 20 días contribuyó a que la cifra no sea aún mayor. Los rosarinos no se cuidaron más que el resto, y no hay milagro, hay políticas públicas, planificación y gobernabilidad.

De todas formas, haber aparecido en varios medios nacionales por algo bueno es sumamente positivo. En los últimos tiempos la ciudad estaba siendo estigmatizada por el posicionamiento que el narcotráfico logró instalar en la Cuna de la Bandera. La banda de los Monos, y sus adversarios Los Garompa y posteriormente Los Funes, sus consecuencias de narcocriminalidad donde se disputa territorio cuerpo a cuerpo entre el delito organizado, armado hasta los dientes, con mejor armamento incluso que las propias fuerzas de seguridad, los ex jefes policiales detenidos por complicidad, y connivencia, la incesante lista de asesinatos brutales, a sangre fría desatada en los últimos años, también tuvieron idéntica o similar trascendencia y eso también es consecuencia de políticas públicas llevadas adelante o no por el socialismo.

En medio de la pandemia, Rosario se destaca por haber logrado cifras asombrosas comparadas con otros territorios nacionales similares o incluso internacionales. Uruguay, del que todos dicen que sus cifras son muy positivas y hasta ponen como ejemplo, no llega a ser ni por asomo similar a las locales, con idéntica cantidad de población que la provincia de Santa Fe, donde salvo casos aislados, y un foco específico, importado desde CABA, y controlado a tiempo, no tiene en general casos de circulación local. Los orientales tienen siete veces más casos que la bota santafesina.El país vecino contabiliza 22 fallecidos por coronavirus y más de 800 contagios mientras que Santa Fe registró solo tres muertes y 262 casos positivos.

La geografía nos juega en contra, la provincia tiene lindantes a Buenos Aires y Chaco, dos sitios que son los principales focos de contagio y mortalidad, la supuesta tranquilidad se puede ver alterada en cualquier momento. No hay que relajarse, que las "nuevas libertades" que están por habilitarse no nos hagan dejar de lado las medidas que nos permitieron mirar de costado un flagelo sanitario mundial, que al parecer, dejará por estos lados mayores consecuencias económicas que de salud. Ese será sin dudas el principal desafío.   

Fernando Viglierchio

(Especial para Rosarinoticias)

  









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