A través de la Resolución N° 536/2026, la Nación modernizó, después de 10 años, los procesos de donación y transfusión de sangre en todo el país.
Entre los principales cambios, se establece el paso definitivo hacia un sistema basado en la donación voluntaria y habitual, dejando atrás el modelo que condicionaba la atención médica o las cirugías a la presentación de donantes por parte de pacientes o familiares.
En la salud pública de Santa Fe, este modelo ya se encuentra en funcionamiento a través del Cudaio, que con su Centro Regional de Hemoterapia articula la recolección, el procesamiento y la distribución de componentes como las plaquetas, glóbulos rojos y plasma.
La directora del Centro, Andrea Acosta, explicó que el procesamiento de unidades de sangre en la provincia “es parte de un trabajo de toda la red de atención como nos pide la ministra de Salud, Silvia Ciancio, que incluye la recolección en las más de 200 colectas públicas anuales, el procesamiento en el Centro Regional, en Rosario y en Santa Fe, y la distribución de componentes sanguíneos a los servicios de Hemoterapia, garantizando disponibilidad y calidad en todo el territorio”.
Entre los requisitos que ahora se exigirán a todas las provincias, Santa Fe ya realiza las pruebas para detectar enfermedades transmisibles por transfusión.
Con estos criterios, precisó Acosta, se procesan unas 30.000 unidades de sangre por año, que se destinan a cirugías, tratamientos oncológicos y hematológicos, pacientes con enfermedades crónicas que requieren transfusiones regulares y emergencias médicas.

