Según el relevamiento, las ventas en supermercados acumularon una caída real del 5,8% durante el primer trimestre de 2026 en comparación con el mismo período del año pasado.
El panorama resulta aún más preocupante cuando se lo compara con 2023: el volumen comercializado se encuentra un 14,1% por debajo de los niveles de entonces.
Para el CEPA, estos datos reflejan que el consumo de los hogares continúa afectado por la pérdida de poder adquisitivo y que la desaceleración de la inflación todavía no logró traducirse en una mejora significativa de las compras cotidianas.

