Aunque durante la mañana las fuerzas policiales lograron contener parcialmente los ingresos, por la tarde se produjo una nueva oleada de migrantes que volvió a desbordar la capacidad de control en la frontera.
El presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, advirtió que la magnitud de la crisis ya representa un desafío sin precedentes para el territorio y solicitó al Gobierno de Pedro Sánchez que active los mecanismos previstos en la Ley de Seguridad Nacional.
El pedido fue respaldado por todos los partidos con representación en la Asamblea de Ceuta, que también reclamaron el cierre del paso fronterizo del Tarajal y la intervención del Ejército para reforzar la vigilancia en la zona.
Mientras tanto, la Guardia Civil reorganizó los accesos a la frontera para evitar el colapso del tránsito y contener la llegada de cientos de personas, entre ellas numerosas mujeres y niños.
