Un estudio elaborado por el Centro de Investigaciones Sociales (CIS) de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), que reveló que el 44% de los jóvenes todavía vive con su madre o padre, mientras que apenas el 26% reside solo y otro 21% comparte vivienda con amigos o compañeros.
El informe también identificó cuál es la principal explicación de ese fenómeno: para el 44% de los encuestados, el mayor obstáculo para independizarse es el costo que implica alquilar una vivienda, sumado a las expensas y los servicios.
La investigación calculó que la denominada canasta de emancipación alcanza actualmente los $1.321.651 mensuales, monto que incluye alquiler, servicios básicos y gastos esenciales de consumo.
La cifra supera en un 47% el salario promedio de un joven argentino, estimado en alrededor de $900.000 mensuales.
Para una parte importante de esta generación, el desafío consiste en conseguir ingresos suficientes para sostener el alquiler sin resignar otras necesidades básicas, la posibilidad de continuar los estudios o incluso la capacidad de afrontar cualquier gasto inesperado.
