Tras ir perdiendo por 2 a 0, Argentina revirtió agónicamente el resultado y con tantos de Cuti Romero, Lionel Messi y Enzo Fernández, los de Scaloni lograron un 3 a 2 agónico que los deposita entre los mejores 8 equipos del Mundial. Egipto se había puesto en ventaja con tantos de Ibrahim y Ziko. El capitán argentino había marrado un penal, que atajó el arquero Shobeir.
Dicen por ahí que lo que cuesta vale y vaya que costó. Parecía perdido, casi no había esperanza, el campeón del mundo se levantó, se puso de pie cuando estaba casi de rodillas y con 3 goles en menos de '15 minutos el equipo sacó pecho, revirtió la adversidad a puro huevo, porque el fútbol no apareció, sacó a relucir sus virtudes, y logró algo que parecía casi imposible.
Venía de nalga el parto, tras algunos minutos parejos, los egipcios se pusieron en ventaja gracias a un certero cabezazo de Ibrahim, que le ganó en el salto a Licha Martínez, y dejó parado a Diju, para ponerla de cabeza junto al palo. Fue un baldazo de agua fría, que descolocó al equipo nacional por algunos minutos, pero en el último cuarto de hora de la primera etapa logró sobreponerse.
Tras una falta a Tagliafico, Messi había tirado un penal a la izquierda del arquero, demasiado previsible y por eso no se había llegado al empate. Leo metió un tiro libre en el palo desde muy lejos. Sobre el final el arquero de Egipto se lució sacándole un cabezazo quemarropa a Mac Allister, un violento disparo a Álvarez. Merecía la igualdad, había jugado mal, con varios rendimientos individuales demasiado bajos.
En el segundo tiempo, el cuerpo técnico decidió salir con los mismo once, a pesar de que algunos campeones no habían rendido. Como siempre son mejores los del banco, se imponía cambiar a varios, pero Scaloni se la jugó por los suyos. No se encontraban más caminos al arco, Egipto se cerró bien y los minutos pasaban.
De tanto ir se descuidó atrás, salió una jugada desde el fondo, Egipto llegó al segundo, pero el VAR intervino y anuló por infracción previa a Licha Martínez, un pisotón casi imperceptible en el comienzo de la jugada. Pero llegó de todas formas el segundo en el minuto '79. Todo parecía terminado, pero había más este equipo sacó pecho, no dejó ir el partido y logró un milagro futbolístico.
"Cuti" Romero fue de 9 metió un cabezazo rotundo que fue el descuento, a pesar del esfuerzo del arquero. El segundo fue de Messi, casi en tiempo cumplido, desde adentro del área con remate foribundo, que marcó el 2 a 2 que minutos antes parecía imposible.
Sin poder contener la emoción, el equipo casi flaquea nuevamente, en lugar de buscar correspondía defender el empate agónico, pero no lo siente así. Paredes se jugó la vida, y cortó una contra frente a tres rivales que tenía destino de 3 a 2 para Egipto. Y el fútbol sigue siendo un deporte hermoso, lo que no pasó en un lado pasó en el otro.
Lautaro Martínez encabezó una contra, a su ritmo cansino, se la llevó por derecha y cuando venían a atorarlo lanzó un centro preciso, Enzo Fernández, que había jugado pésimo hasta ahí metió la cabeza, la cambió de palo y desató la locura. Victoria sufrida, agónica y valiosa. Se había ido Neymar el lunes, Ronaldo el martes y hoy parecía el día de Messi, pero el capitán y su banda tenía otros planes. Ahora a esperar al ganador de Colombia y Suiza, para seguir haciendo historia.
