Este tipo de votación se utiliza para evaluar el nivel de apoyo y oposición que enfrenta cada candidato antes de que el Consejo, compuesto por 15 miembros, recomiende formalmente a un nominado a la Asamblea General.
El resultado de la votación es preliminar y no implica una tendencia definitiva. Estados Unidos, China, Rusia, Reino Unido y Francia tienen derecho a veto, y aún no lo han ejercido de forma manifiesta.
No obstante esto, la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett obtuvo 8 votos, mientras que la costarricense Rebeca Grynspan y el argentino Rafael Grossi recibieron 7 sufragios.
En esta etapa, los miembros del Consejo utilizan una boleta del mismo color y allí apuntan los “Encouraged”, “Discouraged” y “No opinión” para discriminar sus apoyos, sus votos en contra (o vetos) y sus abstenciones.
En este contexto, Rodrigues-Birkett tuvo hoy 8 Encouraged, 3 Discouraged y 4 No opinión; Grynspan 7 Encouraged, 4 Discouraged y 4 No opinion, y Grossi 7 Encouraged, 6 Discouraged y 2 No opinión.
Los 6 votos en contra que recibió Rossi podrían complicar su camino a pesar de contar con el mismo nivel de apoyo que Grynspan.
Se necesitan 9 votos para llegar a la Secretaría General de la ONU, y ningún veto de los miembros permanentes. Rodrigues-Birkett, Grynspan y Grossi no llegaron aún al número, y las próximas semanas serán decisivas.
Por otra parte, el expresidente senegalés Macky Sall recibió seis votos de «estímulo», la ugandesa Olara Otunnu cinco, la ecuatoriana María Fernanda Espinosa cuatro y la expresidenta chilena Michelle Bachelet dos.
Ivonne Baki, de Ecuador, la última candidata en unirse a la contienda tras su nominación por Tonga, no recibió ningún voto de «estímulo» y sí ocho votos de «desalentador».

