“El Reino Unido no tiene ninguna duda sobre su soberanía sobre las Islas Malvinas y Georgia del Sur y las Islas Sandwich del Sur, y las zonas marítimas circundantes de ambos territorios”, sostuvieron en un comunicado los representantes británicos ante las Naciones Unidas.
Y agregaron: “La relación del Reino Unido con las Islas Malvinas y todos sus Territorios de Ultramar es moderna y se basa en la asociación, los valores compartidos y el derecho de los habitantes de cada territorio a determinar su propio futuro. Argentina sigue negando que este derecho humano fundamental se aplique a los habitantes de las Islas Malvinas y busca activamente oportunidades en foros internacionales para hacer valer su reivindicación de soberanía".
"Este comportamiento es totalmente incompatible con los principios establecidos en la Carta de las Naciones Unidas y no es el comportamiento que esperamos de una democracia”, insistieron en el documento.
Sin embargo, notificaron formalmente que no negociarán la soberanía de las Islas Malvinas sin el consentimiento de sus habitantes, los kelpers, basados en el principio de autodeterminación. De esta manera, el Gobierno británico sostuvo que el apoyo por los ciudadanos de las Islas permanece "inquebrantable", al igual que la defensa sobre sus derechos de decidir su futuro.
Esta confirmación fue presentada por Downing Street, a través del secretario de Asuntos Exteriores británico es Ed Miliband, luego de que Milei, ratificara el reclamo de soberanía nacional en el discurso emitido en la Asamblea General.
