La iniciativa legislativa busca redefinir la función principal de la entidad monetaria, enfocándose prioritariamente en la preservación del valor del peso.
Entre los cambios más significativos se destacan la imposición de límites severos al financiamiento hacia el Tesoro Nacional, el endurecimiento del mecanismo para remover a los miembros del directorio, la eliminación de las reservas de libre disponibilidad y un plan progresivo para sanear pasivos e instrumentos acumulados en el activo del organismo.
La confirmación del debate tuvo lugar durante un encuentro del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, al cual asistieron representantes de destacados bufetes del país.
En ese marco, Bullrich argumentó que la reforma otorgará real independencia a la institución para evitar que funcione como una dependencia del Poder Ejecutivo, comparando el esquema proyectado con los modelos aplicados en países como Chile, Brasil, Perú y Uruguay.

