El comunicado esta firmado por la petrolera británica Rockhopper Exploration, que a su vez reproduce una comunicación de Navitas Petroleum, la petrolera que controla la operación en las Malvinas.
"Creemos que los anuncios (de sanciones del presidente Milei) no tendrán efecto en las operaciones en Sea Lyon", sostiene el desafiante texto de la petrolera israelí.
El texto proclama la validez de "las licencias otorgadas por el gobierno de las Islas Fakland, un territorio autodeterminado del Reino Unido, que tiene el pleno respaldo del gobierno del Reino Unido".
Es uno de los puntos políticamente más sensibles de la respuesta: Navitas ubicó explícitamente a Londres detrás del proyecto. Pero el tramo más fuerte del comunicado aparece al final.
