A raíz del enérgico rechazo de los comerciantes a la ordenanza que prohíbe estacionar en 78 cuadras del centro (936 boxes), el concejal Boasso presentó un proyecto de suspensión de la Ordenanza 9238 “Prohibición de Estacionamiento”, hasta tanto se generen espacios alternativos de estacionamientos para compensar aquellos que la medida anula.
La iniciativa fue acompañada con las firmas de los concejales Schmuck, Chale y Cossia.
El edil radical, que votó en contra de esta iniciativa del oficialismo apoyada por el Bloque del PRO, adelantó que la medida generaría conflictos de intereses perjudicando a muchos rosarinos. “Beneficiemos a los ciudadanos, buscando soluciones sin perjudicar a otros”, expresó Boasso, quién sostuvo que no se tuvieron en cuenta los impactos económicos.
“Además desde la intendencia no trabajaron en ninguna alternativa a la prohibición y hoy en día no se ofrecen mejoras en el Transporte Público de Pasajeros que desaliente el uso del vehículo particular. Por otra parte, el déficit de cocheras complica aún más la situación”, argumentó Boasso.
Tanto los comerciantes representados por la Asociación Empresaria, como los nucleados en la Federación de Paseos Comerciales comparten la preocupación “las últimas medidas que han sido tomadas en el centro, son prohibitivas pero sin la evaluación de impacto y sin el análisis de una solución alternativa.
Sabemos de la problemática del tránsito pero pensamos que la solución no es una simple prohibición que lo único que va a traer es una problemática mayor porque va a frenar la actividad comercial.
Recordemos que el centro proporciona el trabajo a muchas familias”, explicaron desde el sector.
Boasso insistió que con esta prohibición alrededor de 224 mil usuarios por mes no podrán acceder a estacionar en el centro, según los cálculos de rotación promedio de las cuadras con estacionamiento medido. Siguiendo estos parámetros 10.200 usuarios diarios quedarán sin posibilidad de estacionar sus vehículos.
Para el edil radical la ordenanza de prohibición originará varios inconvenientes: congestionará las arterias donde estará habilitado estacionar, impactará sobre la fluidez y el acceso al centro comercial de Rosario.
Sobre los valores de las tarifas en las pocas playas de estacionamiento existentes y seguramente en breve se extenderá, en compensación a la empresa concesionaria, el estacionamiento medido hacia otros barrios de la ciudad. “Hay que estar atentos a estos nuevos sucesos”, alertó Boasso.

