Pero los dolores en su muñeca regresaron y el futuro del tandilense es una incógnita. Lleva nueve meses sin jugar luego de que en marzo fuera operado de una lesión que era más grave de lo que arrojaron los estudios. En 2010 sufrió un problema similar en su mano derecha pero a los cuatro meses volvió a jugar.
Según explicaron desde el entorno del jugador la situación "no es sencilla" y tiene tiempo hasta el jueves para decidir si jugará o no en Brisbane.

