El Congreso chileno aprobó ayer por amplia mayoría el llamado Acuerdo de Unión Civil, el que autoriza la formación de parejas homosexuales.
"Se trata de un estatuto jurídico que no discrimina y que se aplica a todo tipo de parejas, y lo más importante, que nos permite reconocer las distintas formas de familia que hay en nuestro país y protegerlas a todas", valoró el portavoz del gobierno, el ministro Álvaro Elizalde.
El funcionario subrayó que la ley, que ahora debe ser promulgada por la presidenta Michelle Bachelet, forma parte de otra serie de transformaciones impulsadas por el gobierno.
"Estamos efectivamente sentando las bases para construir un Chile de todos, un país que no discrimina (...) un país en el que los frutos del progreso llegan a todos", sostuvo.
Por su parte, la ministra de la Presidencia, Ximena Rincón, valoró el apoyo transversal a la iniciativa, resistida sólo por los sectores más conservadores de la derecha opositora.
"Agradezco el esfuerzo tanto de diputados, senadores y ministros. Ha sido un trabajo intenso", enfatizó.
