“Ocho de cada diez rosarinos tendrán cloacas al finalizar esta gestión”. Así lo aseguró la intendenta Mónica Fein en la recorrida que realizó ayer por Empalme Graneros, donde en el marco del Plan Abre se ejecutan las obras hidráulicas con el claro compromiso de saldar una deuda histórica con los barrios que no cuentan con el servicio.
Para cumplir con este desafío, está en pleno desarrollo el plan de infraestructura y mejoras programado en todos los puntos críticos de la ciudad. En este caso, el tendido cloacal se extiende sobre el sector delimitado por Juan José Paso, Gorriti, Rouillón y Felipe Moré, donde se están ejecutando 1.160 conexiones domiciliarias que beneficiarán de manera directa a unos 4.600 vecinos.
“Realmente estamos muy contentos por el avance de estas obras que, seguramente, le cambiarán la vida los vecinos. En este caso se beneficiarán más de 4.500 vecinos con una inversión de 20 millones de pesos.
Pero este plan de cloacas incluye, además de Empalme Graneros, a los barrios Larrea, 20 de Junio y Ludueña. Este es un plan de obras histórico y estamos orgullosos de decir que antes de que termine mi gestión, en diciembre, ocho de cada diez rosarinos tendrán un servicio esencial como lo es el servicio cloacal”, aseguró la intendenta.
El emprendimiento forma parte del Programa Solidario e Integrador de Desagües Cloacales diseñado y puesto en marcha en forma conjunta por la Municipalidad, el gobierno provincial y la empresa Aguas Santafesinas SA para saldar el déficit histórico que sufren algunos barrios que no cuentan con el servicio.

