El esquema fue ideado para partir diferencias entre los planteos iniciales de los sindicatos oficialistas, que oscilaron del 30 al 32 por ciento, y la demanda de Kicillof de desinflar las expectativas salariales a un rango inferior al 25 por ciento.
La clave para convencer a los sindicalistas fue la posibilidad de un primer pago cercano al 20%, con impacto sobre el aguinaldo de mitad de año, publica en su edición impresa de este miércoles Ámbito Financiero.
En algunas cámaras empresariales analizaban anoche los nuevos números y alegaban que el impacto de bolsillo del modelo negociado superará el 30 por ciento.

