El regreso de las fuerzas federales –que de hecho no se habían retirado de la ciudad ya que actualmente hay alrededor de 600 efectivos– venía siendo reclamado por autoridades locales y provinciales.
El desembarco masivo de tropas federales, que incluían Gendarmería, Prefectura y Policía Federal, se dio a comienzos de abril del año pasado, con casi un centenar de allanamientos en distintos puntos de la ciudad y la región para combatir el narcotráfico.
El repliegue de la mayor parte de dichas fuerzas se dio en forma progresiva en el mes de diciembre y a comienzos de este año quedaron en la zona alrededor de 600 agentes.

