Para Giuliano, “son muchas las ocasiones en que la Justicia ha tenido que recurrir a imágenes obtenidas por cámaras de videovigilancia privadas dirigidas a la vía pública para el esclarecimiento de un delito, sea porque las municipales no funcionaron o porque no había ninguna cámara de uso oficial cercana. Este proyecto dotaría a la ciudad de mayores posibilidades de prevención y sanción de los delitos y contravenciones, sumaría nuevas cámaras y permitiría una mayor rapidez de reacción policial frente a un hecho de violencia.”
“Hay muchos establecimientos y sitios privados de afluencia masiva que son muy vulnerables al delito tales como estaciones de servicio, grandes superficies comerciales, bancos, financieras, confiterías bailables. La mayoría cuenta con un sistema de videovigilancia privado que mira al espacio público y que puede ser muy útil a la hora de promover no sólo la seguridad de quienes allí concurren sino también como medio de disuasión y de prevención para todos los ciudadanos que transiten la vía pública”, afirmó Giuliano.
Y añadió: “El sistema público utilizaría las cámaras de grandes superficies comerciales, estaciones de servicios, confiterías y boliches bailables, bancos y entidades financieras que tienen en la ciudad un gran número de cámaras que apuntan exclusivamente a la vía publica y no se inmiscuyen en áreas privadas. Con sólo incorporar esas cámaras al sistema de monitoreo municipal lograríamos expandir considerablemente la capacidad de prevención, disuasión y sanción de delitos en la ciudad. Hay que ir hacia un sistema de cooperación público-privado que amplíe el sistema de videovigilancia municipal.”

