Del Potro se mostró sólido, mantuvo siempre su servicio ante un jugador extraño, lleno de talento, pero que algunas veces no parece tomar en serio este deporte. Kyrgios tiene golpes contundentes, los saca incluso sin tener la postura óptima para ese tiro y suele sorprender a sus rivales. En el punto posterior es capaz de mandar una pelota varios metros afuera de la cancha.
Hoy le jugó de igual a igual al argentino, hasta el segundo set, cada uno había mantenido sus servicios y tras ganar un tie break cada uno, llegaron al tercero y definitivo. En el primer game su rival cometió dos dobles faltas y Delpo lo pudo quebrar. Desde ahí en más manejó el partido a voluntad, Kyrgios dejó de correr y perdió apenas 20 minutos después de igualar el encuentro, algo impensado hasta apenas un rato antes.

