
El gobierno italiano confirmó hoy que mantendrá su política de "puertos cerrados" para los barcos con inmigrantes, pese al pedido del alcalde de Nápoles para recibir a la nave alemana Sea Watch. "Los puertos italianos están cerrados. Ya acogimos a muchos falsos refugiados y hemos enriquecido ya a muchos traficantes de personas", planteó este jueves el vicepremier y ministro del Interior Matteo Salvini, citado por la versión online del diario Repubblica.
"Que los alcaldes de izquierda piensen en sus ciudadanos, no en los clandestinos"; reclamó Salvini luego, en referencia a las posturas recientes de los jefes comunales de Palermo, Leoluca Orlando, y de Nápoles, Luigi De Magistris.
El alcalde napolitano afirmó hoy que su ciudad está dispuesta a recibir a la embarcación Sea Watch, que hace días navega por el Mediterráneo con 32 rescatados a bordo, pese a la negativa de Roma.
"Será el primero en guiar la acción de rescate", agregó de Magistris en declaraciones a Radio Crc. Ayer, el alcalde de Palermo había anunciado a través de una circular que su ciudad no aplicará la ley aprobada a nivel nacional el año pasado que restringe las residencias a los inmigrantes. "Con el Partido Democrático había caos y clandestinos. Con la Liga hay orden y respeto. Algunos alcaldes lamentan los buenos tiempos de inmigración, pero también para ellos han terminado", agregó luego Salvini en la red twitte, criticando la política inmigratoria del gobierno anterior.
