“Acá tenemos una economía bimonetaria, en la que la gente piensa en dólares. Esta política cambiaria de flotación casi libre, con una banda de cotización que llega hasta $52 es para otro país”, explicó.
“El dólar subió porque había estado planchado entre octubre y febrero, con inflación de 3,5% mensual y con altísimas tasas de interés se lo trató de mantener, pero tipo de cambio e inflación van de la mano. En estos últimos 20 días prácticamente no hubo oferta de dólares. Hubo días en los que el precio se escapó con una escasa demanda de u$s 7,5 millones. El Banco Central no se puede quedar inerte, eso marca que hay dificultades o falta de entrenamiento para capear una tensión cambiaria”, agregó.

