Además, 41 de las casi 140 estaciones del subte capitalinas y 16 colectivos fueron quemados o siniestrados, dijo el viernes el general del Ejército chileno al cual Piñera encargó el cumplimiento de un "estado de emergencia" decretado anoche para Santiago.
En el primer balance oficial tras los disturbios, el general Javier Iturriaga del Campo agregó ante periodistas que la ciudad ha amanecido tranquila y que desde las "2 o 3 de la madrugada" solo se produjeron algunos desmanes aislados.
"Tenemos mucha tarea por hacer. No estamos tranquilos. Tenemos que intentar que el lunes todo el mundo pueda volver al trabajo y hacer su vida normal", dijo Iturriaga. El estado de emergencia implica una restricción la libertad de locomoción y reunión por 15 días.
La medida de excepción rige para la provincia de Santiago, la provincia Chacabuco y las comuna de Puente Alto y San Bernardo, sectores todos pertenecientes a la llamada Región Metropolitana.
Iturriaga detalló que ha desplegado a 500 militares para controlar 16 ejes principales de la ciudad y patrullar para evitar que se produzcan altercados. Además, indicó que hay más efectivos acuartelados y preparados para sumarse a las tareas de control y contención si fuese necesario.
"El trabajo principal que hacemos es de trabajo preventivo, cuidar a la ciudadanía, que pueda ejercer sus derechos y cuando haya violentistas que lo impidan, ahí tenemos que actuar", comentó el general de división.
Por otro lado, equipos de limpieza de diversas municipalidades de Santiago realizan desde primera hora de la mañana labores de aseo de las calles, para retirar escombros y desperfectos causados por las manifestaciones violentas de este viernes.
