![]() |
Aclaró que al estar en medio de una transición de una política económica a otra, muchas cosas todavía no están definidas. “Seguimos haciendo diagnósticos para tener información más precisa, pero contamos con una importante restricción presupuestaria y una situación delicada de las finanzas públicas”, analizó.
De acuerdo al ministro, la gestión Lifschitz se fue dejando un rojo cercano a los $9.000 millones y la obligación de hacer frente al pago de salarios y aguinaldos de estatales, que finalmente se abonarán en forma desdoblada.
A eso se suma “el pago de una deuda contraída por el gobierno anterior, pero que no saldada y que asciende a 22.700 millones de pesos al 30 de noviembre”, apuntó.
"Frente a este panorama, se hace muy difícil hacer frente a los compromisos asumidos, y entre ellos figura el de la cláusula gatillo como mecanismo para ajustar el salario de estatales según la inflación".

