De esos contribuyentes, 700 no admitieron poseer activo alguno en el extranjero o directamente no presentaron liquidación de Bienes Personales como si no llegaran al mínimo para su pago. Los inspectores de la Subdirección General de Fiscalización de la AFIP empezaron a evaluar antes de la cuarentena un paquete de información sobre cuentas financieras al que tenían acceso desde 2017 pero que la administración de Mauricio Macri había decidido no utilizar.
El objetivo era ampliar la base imponible del impuesto a los Bienes Personales, el único tributo vigente que grava la riqueza. Ahora los dueños de esas cuentas podrían quedar alcanzados y hasta pagar penalidades por haber evadido sus responsabilidades.

