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Rige nuevo piso de Ganancias, ¿la actualización de escalas para cuando?

 


El Gobierno dispuso a instancias del presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa la actualización del piso desde el cual los trabajadores abonarán el Impuesto a las Ganancias. El nuevo monto será de 280 mil pesos y el martes entrará en vigencia, luego de la publicación en el Boletín Oficial. Calculan que con esta medida unas 300 mil personas dejarán de abonarlo. 

La historia de este impuesto a los salarios de los trabajadores es larga, pero remontándonos solo al último tiempo podría decirse que Mauricio Macri prometió en su campaña quitar ese impuesto a los salarios y durante su Gobierno duplicó la cantidad de gente que lo abona. En el final del gobierno de CFK lo pagaban 1,2 millones de personas y a iguales instancias del cese del expresidente lo hacían 2,4 aproximadamente. 

Alberto Fernández no prometió nada en campaña, pero a instancias del titular de la cámara baja fue atenuando la cantidad de gente que lo paga, se llegó a 900 mil personas, y ahora, a instancias de las paritarias estaba nuevamente en 1,2, y desde el martes se llegará nuevamente a las 900 mil personas, aproximadamente el 10% de la población asalariada en blanco, "los de mayores recursos", dicen, justificando con eso quitarles aproximadamente el 20% de su salario de bolsillo. 

El problema no radica en la cantidad de gente que lo paga, sino en lo que paga. Las alícuotas con las que se abona no fueron modificadas por este Gobierno ni el anterior, ni el anterior, por eso, se le está quitando a gente trabajadora considerables porciones de su salario para contribuir con un Estado al que nada parece alcanzarle. Cabe aclarar, que los pisos de los que se habla son de salario bruto, quien gana 280 mil pesos mensuales en bruto, quizás gane 220 o 230 mil con suerte de bolsillo. 

La mayoría de las veces ese "dineral" se debe a que ocupa cargos jerárquicos, de mayor responsabilidad, que tienen más antigüedad, o adicionales por tareas específicas o capacitación especializada. Si diferentes organismo estatales y privados señalan que para no ser pobre una familia necesita de al menos un salario de entre 100 y 120 mil pesos, quien gana apenas el doble de ello tributa 20, 30 o 40 mil pesos de Ganancias.

Si bien existen algunas deducciones, la mayoría de los "asalariados adinerados" no ingresa en ellas. Se trata en la mayoría de los casos de gente de mediana edad o casi adultos mayores, con hijos mayores de edad, generalmente ya propietarios, por lo tanto, no son muchos los que logran atenuar la carga tributaria que el impuesto conlleva. 

Todos sabemos que el Estado se sostiene con el aporte de la gente que tiene una posición "más acomodada". Ahora, ¿resulta justo quitarle a quien logró apenas sacar la cabeza a flote un poco esos porcentajes de su salario?. Creemos que es urgente establecer un porcentual máximo un 10, 12 o15%, de su salario bruto como contribución al sostenimiento de la caja pública.

Es necesario poner coto a los porcentajes de descuentos que se les realizan a los que pagan Ganancias, que en muchos casos los ponen incluso por detrás de otros asalariados que no abonan, que terminan teniendo mayor ingreso de bolsillo. es cierto, se hizo una "escala atenuada", pasarla por 1$ implica no tener ningún beneficio.  

Mucho más que tener en cuenta la cantidad de gente que paga, hay que ver de una vez por todas cuanto paga. se han dado incluso situaciones que rozan con el ridículo, como trabajadores que se niegan a hacer horas extras para no quedar dentro de los que pagan Ganancias, otros que no quieren recibir aumentos en blanco y prefieren porcentuales por fuera de convenio, o incluso negarse a pequeños ascensos que podrían implicar quedar dentro de los contribuyentes. 

Aportar mensualmente en una familia compuesta por dos "trabajadores de buenos recursos", 80, 90 o 100 pesos al Estado es confiscatorio, injusto y hasta inconstitucional. Nada podrá decir la Corte Suprema ni todo el Poder Judicial seguramente, por que se trata de un poder que mágicamente está exento del tributo. 

En la última reunión se lo vio a Pablo Moyano sentado a la mesa. El 70 o el 80% de los trabajadores de su gremio abonan Ganancias, y si bien dijo que se trataba de un impuesto injusto y que debería derogarse, su presencia avaló la suba. Como explicarle a un camionero que pasa 5 o 6 días a la semana arriba de su unidad, lejos de su familia, esperando a veces semanas para cargar el camión en condiciones no ideales que el Estado se quedará con 30 o 40 mil pesos de sus sueldo porque "gana mucho".

Si bien sus trabajos pueden ser menos exigentes, los médicos de mayor prestigio trayectoria y nombre están dentro de los aportantes, no importa cuantas vidas hayan salvado, los bancarios, aceiteros, y algunos estatales de mayor rango son los principales aportantes a sostener ingresos. Es menester del poder político y sindical sentarse en una mesa, con recibos de sueldo en la mano, una cosa es la letra fría de los economistas y las tablas de Excel y otra muy diferente vivir pagando altos porcentajes del sueldo "por ser rico", cuando claramente no los son.

               



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