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Mejor no hablar de ciertas cosas...

 


El DT canalla, Carlos Tevez se fue sin hablar del estadio de Belgrano de Córdoba sin realizar declaraciones, además su hermano dio precisas instrucciones al plantel para no efectuarlas, no había nada para decir, como explicar que un equipo que milita en una categoría inferior, que está debajo de la mitad de la tabla, y reservó algunos titulares para priorizar sus compromisos del fin de semana dejó al conjunto auriauzl al borde del ridículo. 

El primer tiempo de la tarde cordobesa terminó de milagro 1 a 0, la diferencia entre ambos equipos había sido abismal, enorme casi como la movilización de miles de canallas que viajaron 800 kilómetros para alentar a un equipo anodino, carente de ideas, falto de jerarquía y sin siquiera vergüenza deportiva. Apenas el ímpetu final de algunos pibes y la lógica diferencia física entre planteles de diferentes divisionales alcanzó para equiparar un partido desparejo e ir a la definición por penales. 

Allí fallaron Rodríguez y Almada, en realidad lo hicieron garrafalmente toda la tarde, pero desde los 12 pasos se hizo más notorio. Sería complejo decir cual de los dos jugó peor, el capitán retornó a su peor versión en apenas 15 días y el ex Defensa y Justicia jugó un partido difícil de calificar, quedando incluso al borde del ridículo. Benítez parado de 3, reemplazando a Blanco se pareció al de un equipo de veteranos de Provincial y Martínez por su lateral otorgó ventajas difíciles de describir.

En el medio, Mac Allister debe jugar por la amistad del entrenador por su padre, en un club serio como Talleres, que lo cedió sin cargo, no tuvo minutos en todo el semestre anterior. Tanlongo es un gran proyecto de 5, pero hoy no tuvo su mejor tarde. Marinelli dejó clarísimo cual fue el motivo por el cual Estudiantes decidió cortar el préstamo y devolverlo, es cierto, hoy no jugó en su puesto, pero ante el Ferroviario sí lo hizo y jugó tan mal o peor que hoy. Arriba, Véliz al menos puso ganas y el paraguayo Ramírez no pudo disimular su falta de fútbol, tras llegar desgarrado a Rosario.

Así las cosas, ¿qué podía explicar Tevez en una hipotética conferencia de prensa que no se haya visto en la cancha?, que tiene algunos jugadores lesionados, que está poniendo en cancha chicos a los que le faltan procesos madurativos, que le faltan en el plantel jugadores de experiencia y le sobran algunos que tienen demasiada, nada que no se sepa ni se vea en cada partido. Que con esa defensa haya logrado mantener la valla invicta durante cuatro encuentros debería atribuirse a alguna cuestión sobrenatural, fuera de la lógica futbolística. 

En apenas tres días, Tevez pasó de casi tener que explicar el "fenómeno Central" a ser cuestionado por propios y extraños. Probablemente no haya sido su idea tener que lidiar con un plantel tan desprestigiado, sin referentes, sin jugadores de edad media, que suelen ser en el fútbol los que marcan el ritmo y la diferencia de los partidos, cuando están en la cúspide de su carrera, entre los 24 y los 30 años. 

El Flaco César Luis Menotti, referente auriazul, exjugador y técnico canalla, que algo sabe de esto, ganó el Mundial 78' con 2 jugadores (Larrosa y Galván) de 30 años en el plantel, el resto eran menores de esa edad, dejó a un tal Diego Armando Maradona, que era un pibe por entonces y ya la rompía toda afuera de aquella Copa del Mundo, porque le faltaba experiencia...es verdad, pasaron muchos años desde entonces, el fútbol cambió mucho, pero Central sigue siendo el mismo, y no tiene jugadores en su pico de rendimiento, juveniles inexpertos por un lado y veteranos en el cierre de su carrera.

Un pibe te pude salvar un partido, su irreverencia y sus ganas de triunfar en este mundo hostil hacen que una buena tarde puedan ponerlo en la puerta de la gloria, pero no puede hacerse cargo del equipo. Sin ir muy lejos pasó con Jhonatan Gómez y Vecchio, cuando en versiones juveniles les daban toda la responsabilidad de crear el fútbol de Central, pasaban a tres rivales y nadie les pedía la pelota, terminaron puteados por su propia gente y fuera del club, yéndose por la puerta de atrás. 

Ocho chicos entre los once son demasiado, es cierto hay juveniles de mayor jerarquía que estos que juegan en el equipo de Tevez, pero no hay pibes que ganen torneos por si solos, ni que logren conformar un gran equipo. En el fútbol se manejan los tiempos, no se juega siempre para adelante, se tienen pausas de recuperación física, se saca el equipo lejos cuando las cosas no salen o se gana un foull lejos del arco, nada de eso sucede en Central, todos intentan, con indisimulables limitaciones ir para adelante, generalmente priorizando lo individual a lo colectivo y así resulta muy complejo conseguir resultados. 

 

 

    

   

     



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