Las anclas -también conocidas como cajones de succión- están diseñadas para operar a profundidades de hasta 2.000 metros y fueron fabricadas en la provincia de Guangdong. Esta es la primera vez que China exporta este tipo de equipamiento de última generación, lo que refleja el creciente nivel de sofisticación tecnológica de su industria offshore.
En este sentido, la operación evidencia los avances de China en la industria petrolera y el fortalecimiento de sus vínculos energéticos con Brasil.
En 2024, el petróleo superó a la soja como el principal producto de exportación brasileño, y China se consolidó como su mayor comprador, absorbiendo el 44% del total exportado, según datos del Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios de Brasil.