El cónclave se dio entre el mandatario Donald Trump y la titular del bloque regional, la alemana Ursula von der Leyen, quien sostuvo que se trata de un convenio «enorme» que le dará «estabilidad y previsibilidad» a las «dos mayores economías del mundo».
Así, desde Bruselas se comprometieron a invertir USD 750.000 millones en compra de energía y USD 600.000 millones en capitales suplementarios a Washington.
A su vez, los productos farmacéuticos quedarán excluidos de esta negociación, según reveló Trump al término de su reunión.
«Creo que ambos queríamos llegar a un acuerdo», afirmó, luego de que los fotografiaran estrechando sus manos.
La UE se sumó a Gran Bretaña, Vietnam, Indonesia, Filipinas y Japón -que habían alcanzado acuerdos comerciales con la Casa Blanca en las últimas semanas-, en el marco de la agresiva política arancelaria por la cual el mandatario estadounidense incrementó los gravámenes para proteger la producción nacional.