La medida, firmada a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia, fue publicada el martes y encendió alarmas en el sur santafesino.
El decreto no solo amplía los derechos de uso y explotación de las vías para NCA, sino que también deroga una resolución de 2021 que criticaba el modelo concesionado por su impacto negativo en la infraestructura y los servicios ferroviarios.
De esta manera, se consolida un esquema que prioriza la carga sobre el transporte de pasajeros, sin contemplar inversiones que reviertan la situación de abandono y precariedad en los ramales.
La decisión afecta directamente los planes de la provincia de Santa Fe, que había planteado como posible la reactivación de tramos regionales entre Rosario Norte y el Centro Universitario de Rosario, con el objetivo de unir el oeste rosarino con “La Siberia” mediante un sistema ferroviario integrado.
Sin el regreso del tren a Cañada de Gómez como conexión estratégica, el proyecto pierde sustento.
A casi un año de su cancelación, el servicio regional sigue sin respuestas concretas. Mientras los reclamos de usuarios y gobiernos locales se acumulan, la nueva concesión entierra expectativas y profundiza la desconexión ferroviaria en el área metropolitana de Rosario.