La empresa Kenvue, dueña de Johnson & Johnson y principal actor global en higiene y cuidado personal, anunció el cese definitivo de sus operaciones industriales en Argentina, marcando el fin de la producción local de marcas icónicas como Siempre Libre y Johnson’s Baby.
A partir de noviembre de este año, los productos de consumo masivo que hasta ahora se fabricaban en la planta de Fátima, partido de Pilar, en provincia de Buenos Aires, serán íntegramente importados desde Brasil y Colombia.
La planta de Pilar, inaugurada en 1969 como la primera fábrica de Johnson & Johnson en Latinoamérica, dejará de funcionar como centro de producción y pasará a operar exclusivamente como centro de logística y control de calidad.
Hasta ahora, en estas instalaciones se producían las toallitas femeninas Siempre Libre y Carefree, así como la línea completa de líquidos Johnson’s Baby, que incluía champús, colonias y aceites para bebés, productos que incluso se exportaban a la región.
Otros productos del vasto portafolio de Kenvue, como las cremas Neutrogena y los enjuagues bucales Listerine, ya venían siendo importados y seguirán haciéndolo.
Esta decisión se enmarca en un proceso global de reestructuración de Kenvue, que en 2024 anunció un recorte del 4% de su fuerza laboral a nivel mundial con el objetivo de ahorrar U$S 350 millones anuales para 2026.
La compañía justificó la medida explicando que esta transformación busca «optimizar nuestras operaciones y garantizar mejoras a nuestra competitividad y eficiencia».