Los antecedentes cercanos fueron en Lanús y Atlético Tucumán.
Sarmiento pretendía un valor de 50 mil pesos por las cinco mil populares aunque la directiva rosarina se resistió y pidió bajarlo a 30 mil. Como esto no le resultaba conveniente desde lo económico al equipo local, se desistió de la posibilidad.
El presidente de Sarmiento, Fernando Chiófalo, adelantó que estaba dispuesto a recibir hinchas rivales si económicamente es “bueno”. Los costos del operativo por parte de Aprevide superaban los posibles ingresos con los precios pedidos por Rosario Central.

