Ambas carteras eran reclamados por la vicepresidenta, Victoria Villarruel, al inicio de la gestión libertaria, pero el presidente decidió ocuparlas sin su anuencia.
La llegada de Bullrich y Petri a esos ministerios fue el primer episodio de la interna entre el presidente y su compañera del Poder Ejecutivo, que escaló hasta llegar ahora a una situación sin retorno.

