La sesión -convocada por Unión por la Patria, Democracia para Siempre, Encuentro Federal y la Coalición Cívica- se presenta complicada para el oficialismo, pues le va a resultar más difícil que otras veces encontrar apoyos aliados para evitar que se alcance el quorum.
Los gobernadores, a los que suele acudir la Casa Rosada para neutralizar las ofensivas opositoras, esta vez son los primeros interesados en que la sesión se lleve adelante para que se avance en el tratamiento de dos iniciativas para ellos prioritarias: la que propone coparticipar los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y la que establece un nuevo esquema de reparto de lo producido por el impuesto a los combustibles.
Ambas tienen media sanción del Senado e implicarían fondos frescos para las provincias.
Ante la falta de gestos de acercamiento de la Casa Rosada, los gobernadores dieron su aval para que avance la ofensiva en la Cámara de Diputados. Ambos proyectos fueron girados hace diez días, pero todavía no tienen dictamen de comisión.
La oposición anticipó que, de no conseguir los dos tercios de los votos para convertirla en ley el próximo miércoles en el recinto –ya que no tiene dictamen-, pedirá el emplazamiento a las comisiones correspondientes, las cuales son presididas por el oficialismo y sus aliados. La intención es que las dos iniciativas estén en condiciones de ser tratadas antes de fin de mes en el recinto.