Factores como el frío polar, el feriado del viernes 15 y la baja circulación en tiendas físicas afectaron el rendimiento comercial según el informe que enviaron desde la Cámara.
En contraste, las ventas online ya concentran el 24% del total, aunque aún enfrentan desafíos como altos costos publicitarios, comisiones de plataformas y logística exigente: el 81% de los usuarios abandona su carrito si no encuentra la opción de entrega que busca.
Desde el sector alertan que la situación es compleja. Las importaciones duplican el tamaño del mercado argentino, lo que genera sobrestock y pone presión sobre la industria nacional.
Entre enero y julio, el volumen importado creció un 114%, mientras que las empresas importadoras pasaron de 314 a 565.
“El 50% del volumen fue ingresado por empresas que vendieron juguetes a menos de USD 3 por kilo, cerca del precio de la materia prima. Eso pone en riesgo la seguridad infantil”, alertó el presidente de la CAIJ, Dr. Matías Furió.
Además, las promociones bancarias perdieron peso: representaron solo el 70% de las operaciones, frente al histórico 90%, debido a las altas tasas y al endeudamiento familiar.
En cuanto a precios, el ticket promedio fue de $13.000 en jugueterías de cercanía y $38.000 en cadenas, donde predomina el producto importado con licencias.

