Van cerrando las disputas por los cargos a ocupar en la lista de candidatos a diputados nacionales y en el peronismo dejaron bastante tela para cortar. Si bien aún no se dio a conocer la conformación definitiva, diferentes fuentes señalan al "Chivo" Agustín Rossi como principal candidato a encabezar la lista, en un escenario de tercios, que Amalia Granata amenaza con romper.
El otro candidato a ocupar ese lugar de privilegio era Eduardo Toniolli, actual legislador nacional del Movimiento Evita, y de destacada actuación en la cámara baja, pero parece haber quedado en el camino. "El Edu", contaba además con el apoyo irrestricto de Ciudad Futura, el movimiento de centro izquierda que viene de dar el batacazo en Rosario, la principal fuente de electores de la provincia.
Anoticiada de la gran perfomance de Juan Monteverde, y rápida de reflejos, Cristina Fernández de Kirchner, desde San José 111 lo llamó para que encabece la lista de diputados, pero él rechazó el convite, asegurando que su principal objetivo era ganar Rosario en 2027, y para eso, debía permanecer como concejal de la ciudad.
Desde La Corriente de la Militancia, comenzaron a tejer el retorno de Agustín Rossi a la cámara baja, un lugar que lo conoce desde antaño, fue legislador en varias ocasiones, presidente de la bancada, incluso con un tal Néstor Kirchner sentado a su lado. Además fue ministro de Defensa, jefe de Gabinete, concejal, presidente del Concejo Municipal, y candidato a vicepresidente. Nadie podrá negarle trayectoria, ni capacidad de rosca, sin embargo, los votos no lo acompañan, y perdió todo lo que disputó mano a mano.
El Chivo arrancó su derrotero político allá por 1983, en los albores de la democracia, militante universitario fue el líder de la JP Liberación. Es decir, acumula más de 40 años al servicio de la causa, y en el kirchnerismo tiene sobrados valores para reclamar protagonismo, basta decir que fue el principal referente de Néstor Kirchner en la provincia cuando lanzó si ignota candidatura a la presidencia, una apuesta arriesgada, casi obligada, porque no tenía mucho para perder.
En sus últimas apuestas políticas, a La Corriente no le fue bien, perdieron en la urnas internas por la gobernación, por candidatos a diputados provinciales, a concejales, incluso no salió bien parado del debate con Victoria Villarruel, una novata en la política que lo dejó titubeando en un mano a mano en el que solo igualó por puntos, y hasta algunos arriesgan que perdió. Es decir, el Chivo gana en el tablero de ajedrez, pero no en las urnas, en lo personal, él termina ganando siendo derrotado, siempre.
Si a esto se le suma que el perotismo de la provincia fue marginado, que objetó judicialmente el dedo que muchas veces lo favoreció, a pesar de no apoyar al bloque que integraba y haber formado uno propio, Mirabella aspiraba a renovar su banca en Diputados, pero se vieron obligados a presentar lista propia para competir. Cierto es que en la última elección la perfomance del ex gobernador fue bastante pobre.
Además como si algo faltara, varios intendentes del PJ, encabezados por "Roly" Santacroce de Funes, Jorge Berti de Villa Constitución, Enrique Vallejos de Reconquista, Carlos De Grandis de Puerto San Martín y Adrián Maglia de Granadero Baigorria, fueron a reunirse con Pullaro esta semana.
Sumado a eso, el sector del senador Marcelo Lewandowsky, último candidato a gobernador, ni siquiera fue consultado. Con el perottismo afuera, aglutinador de votos del norte santafesino y Ciudad Futura y el Movimiento Evita sin representación en el sur, el Partido Justicialista se encamina a no conservar lo que tiene y es el gran candidato a ceder legisladores en favor de Granata, imaginando que el gobernador y el presidente puedan al menos meter tres de los nueve legisladores que los santafesinos eligen en octubre. Nadie podrá negarle virtudes, militancia, ni lealtad al Chivo, juntar votos no es una de ellas.
Fernando Paulo Viglierchio
(Especial para RosariNoticias)

