El relevamiento de los economistas locales para julio de 2025 contabilizó una caída de 130.681 trabajadores privados, 114.532 del sector público y 24.912 de casas particulares, entre abril de 2025 y noviembre de 2023.
Quienes mantienen sus empleos sufrieron, en paralelo, un derrumbe de su poder de compra. Un trabajador del sector público perdió, en promedio, 7.555.601 pesos desde que el gobierno libertario impuso sus medidas de ajuste en el Estado.
El acumulado del golpe al bolsillo para un asalariado del universo de los privados es de 2.526.136 pesos en promedio y para un jubilado de 3.869.543.
El dinero no desaparece.
La sumatoria de esos ingresos que dejaron de ingresar a los hogares argentinos implican una transferencia de 61,8 billones de pesos dentro de la economía.
Los recursos de los trabajadores y pasivos al capital se desagrega así: 46,1 billones de pesos perdió el bolsillo de los asalariados, 10,5 billones el Estado en concepto de aportes y contribuciones, y 4,3 billones las obras sociales, entre otros.

