La medida forma parte de una intensificación de los esfuerzos estadounidenses para presionar al régimen chavista, al que acusan de corrupción, violaciones de derechos humanos y vínculos con el narcotráfico internacional.
El Departamento de Estado emitió un comunicado oficial donde reitera que Maduro ha sido imputado por la justicia estadounidense desde 2020, acusado de liderar una organización criminal conocida como el “Cartel de los Soles”, que presuntamente ha introducido toneladas de cocaína en territorio estadounidense.

