De acuerdo con los datos, la facturación real cayó un 7,2%, mientras que a nivel nacional el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) reflejó una suba del 6%. La contracción se suma al derrumbe de casi 17% en 2024, lo que evidencia que la recuperación aún no llegó al plano local.
Los sectores más golpeados fueron la Intermediación Financiera y Seguros (-39,6%), Papel e Impresión (-27,8%), Metales y Maquinaria (-26,2%) y el Comercio Mayorista (-16%).
La industria local también mostró retrocesos: -13,5% en comparación con 2024 y -32,7% frente a 2023.
El comercio minorista y la venta de vehículos fueron excepciones con leves mejoras, mientras que la construcción exhibió señales de recuperación frente al año pasado, aunque todavía se ubica un 25,8% por debajo de 2023 en términos reales.
En contrapartida, algunos rubros vinculados a servicios culturales, inmobiliarios y gastronómicos crecieron durante el período analizado.
En cuanto al empleo, la Encuesta de Indicadores Laborales mostró que el Gran Rosario registró una variación positiva de 0,5% en el primer cuatrimestre.
Sin embargo, la desocupación aumentó en 1,5 puntos porcentuales respecto al mismo período de 2024, lo que equivale a 11 mil desocupados más en la región.
“El deterioro del poder adquisitivo empuja a más personas a buscar trabajo, pero la oferta laboral no logra absorber esa demanda”, concluyó Irizar.

