La oposición logró destrabar este martes la comisión investigadora del Criptogate y le asestó una nueva derrota al gobierno de Javier Milei. Con 38 firmas sobre 66 totales en el plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales y Peticiones, Poderes y Reglamentos, lograron dictaminar el proyecto de Maximiliano Ferraro para reformar la resolución que le dio origen, designar un presidente opositor y ponerla en pleno funcionamiento.
Esa derrota aplastante en el Congreso activó los reflejos del Poder Judicial: la jueza María Servini decidió oficiar "inaudita parte", un latinismo que significa que pondrá en movimiento el caso sin escuchar a la otra parte. Esa herramienta sirve para que los sospechosos no entorpezcan el proceso.
El fiscal Eduardo Taiano mantenía un ritmo casi inercial en la investigación judicial y su parsimonia generó reclamos airados en las querellas. Fuentes judiciales comentaron que Servini "se hartó de Taiano pero también del gobierno".
Las firmas que refrendaron el proyecto de Ferraro provinieron de su propia bancada pero también del peronismo, los radicales de Manes y el bloque de Miguel Pichetto.

