El informe revela un consumo a dos velocidades, con un fuerte crecimiento de los productos premium y una marcada caída de los comunes.
El mercado mostró un comportamiento dispar: mientras que el consumo de los combustibles premium creció con fuerza (12,5% la nafta y 9% el gasoil), la venta de nafta súper cayó 1,11% y la del diésel común se desplomó un 12,19%.

