Esta predicción se dio a conocer durante una ronda de preguntas y respuestas entre especialistas, quienes debatieron sobre la posibilidad de una eventual crisis energética global, confirmando los temores de muchos.
Según Musk, este preocupante faltante de energía se debe, en gran parte, a la explosiva y creciente demanda generada por el uso de la Inteligencia Artificial (IA).
Así, la advertencia de Musk no solo subraya la interconexión entre la tecnología y los recursos naturales, sino que también añade una nueva dimensión a las «sequías» que la población mundial deberá enfrentar en los próximos años, más allá de la escasez hídrica.

